Dice el refrán "No hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla". Y así fue: llegó el día 9 de agosto y con él la realización del 61 Maratón Rover que parte del Monumento al Caminero hasta el Estadio Centenario de Cuernavaca. Hubo una meta intermedia que llegó a Tres Marías y allí fue mi destino como preparación al Maratón Ciudad de México.
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| Paisaje en el recorrido del Rover |
De entrada sabía la dificultad de este maratón por ser en campo traviesa: ascenso sobre veredas y caminos empedrados, sobre tierra suelta y caminos con matorral y empredados, descensos sobre veredas y caminos escarpados y resbalosos, charcos y lodo. Paco Soriano que lleva toda su vida en esto de correr y trepar había sido claro: llevar la carrera tranquila. Más que preocuparnos en la velocidad era trabajar resistencia.
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| Fuerza en piernas con esas subiditas |
Mi compañera en esta carrera fue Laura Salazar a la que le agradezco su apoyo y buena charla. Jamás he escuchado una queja de ella, siempre enfrenta los retos con optimismo y humor.
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| Con Adri Montalvo y Lau Salazar |
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No les diré el tiempo que hice, ¿a quién le importa? Al menos no a mí en esta carrera: hice lo que pensé hacer en tiempo y forma.
Mi distancia más larga antes del maratón cumplida en una ruta extraordinaria y una excelente organización. ¡Nos vemos el año siguiente por el completo!
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