Amabilidad


Mi día inició con muestras de amabilidad y generosidad. Quizá en otro día las hubiera ignorado pero dadas las circunstancias del día de hoy han resaltado (baste recordar que apenas el sábado un tipo me gruñó al pedirle prestado un bolígrafo, otro tocó el claxón de manera terrible sepa por qué).
Por la mañana una señora me saludó alegremente aún cuando yo había girado la cabeza para evitarla. ¿Qué se puede hacer más que responder alegremente?
Luego, al regresar en el metro, venía una señora con una pequeñita como de 3 años. La niña me tocó el hombro y extendió un paquetito de chiclés. Yo con sorpresa (y sepa si realmente entendí bien) le dije "¿me das uno?" y tomé un cliclé ante las miradas atentas de los demás pasajeros que me hicieron sonrojar...
Y finalmente, otro acto de amabilidad al pasarme la calle en donde el conductor me cedió el paso con una seña y una sonrisa. ¡Qué bonito es eso!
...Entonces me digo a mí misma que debo tres actos de amabilidad y repetirme para mí que lo cortés no quita lo valiente y a mí en estos momentos me falta valentía.

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