¡Suelten amarras!

Qué difícil resulta soltarse cuando uno recuerda que se sentía a gusto allí, segura... pero ahora es otra situación y hay que soltarse y dejarse ir a donde lleve la marea, o mejor: hacia dónde yo decida dirigirme.

Es un hecho que no puede quedarme estancada... por eso ¡suelten amarras! 

Parece que habrá viento a favor.

Comentarios

Entradas populares