Domingo bicicletero

Pues contra todo pronóstico no sólo me compré bicicleta, aprendí en una hora a "medio andar" y me lancé a la invitación de Sammy de disfrutar de un domingo bicicletero. El saldo: contenta de haber reencontrado amigos, soleada sabrosa, moretones en pantorrillas y mi tobillo un poquitín traqueteado pero bien, me la pasé padre.

Encontré obviamente al buen Sammy, a Oscar Portillo con Daniela, Javi y Zara, a Mao, y a Ana.







Pude llegar al Centro Histórico, es decir, leve pero para mí una proeza.

Ja, ahora Sammy está invitando para el ciclotón de treinta y tantos kilómetros; ahora sí zafo.

Comentarios

Entradas populares